Diario de un Seductor

Introducción

Calificación:

Diario de un Seductor,
Soren Kierkegaard,
Editorial Tomo,
ISBN: 9706666656.

“Cordelia mía, soy pobre… tú eres mi riqueza; en la oscuridad del mundo… tú eres mi única luz. Las antiguas leyendas cuentan que un rio se enamoró de una virgen. Ésa es mi alma: un rio que te adora.”

La palabra seducción asusta con la misma fuerza con la que te atrae.

El diario de un seductor puede entenderse como el plan de un despiadado hombre por conquistar a una joven e inocente mujer o como el plan de un hombre por enamorar y conquistar el digno corazón de su amada. Yo me inclino por lo segundo dado la búsqueda de Johannes de mejorar la vida de Cordelia. Si fuese un egoísta solo hubiera estado interesado en sus objetivos, pero a lo largo del diario se leen los esfuerzos tan intensos de Johannes por conocer, contemplar, entender y desarrollar a Cordelia:

“Antes de que pueda apoyarse en mí, es menester que se fortalezca en sí misma. Cordelia debe desarrollarse, debe sentir su alma en tensión, saber tomar el mundo y llevarlo a cuestas”

El seductor y Cordelia

Cordelia ocupa demasiado mi mente. Cuando estoy a su lado nunca pierdo el equilibrio, pero en las horas de soledad mi razón sólo se dedica a ella

Johannes, el protagonista y autor del diario, motivado por una apreciación de todas las cualidades de Cordelia busca un sentido espiritual para su proceso de seducción.

Él la contempla por días en silencio, solo observando aquellos rasgos que la hacen distinta, buscando las mejores palabras para hacerla sentir especial y dilatando su propia satisfacción por conocerla y amarla.

“El fin de su existencia era vivir poéticamente, y él había sabido encontrar, con un sentido muy agudo, lo que en la vida hay de interesante”

En esto último, Johannes es distinto a muchos otros amantes: “la mera posesión es algo vulgar y los recursos a los que suelen apelar estos enamorados son bastante viles: el dinero, el poder, la influencia de otros, o las drogas. Aquí marca de manera fuerte su búsqueda estética del amor y las relaciones, desde el deleite de la espera, la elegancia del acercamiento hasta la planeación y desarrollo de la conquista. Tan es así, que el autor dedica toda una hoja de su diario a disfrutar, elogiar y admirar el nombre de la mujer que le ha robado la vida: Cordelia.

“Cordelia es un misterio; por eso mantengo esta quietud, como un soldado que, inmóvil, tendido en el suelo, espera oír el mínimo ruido de aproximación del enemigo”

“La examiné con la crítica más severa y la encontré encantadora”

Grande el poder que ella ejerce sobre él.

La estrategia

Es interesante cómo el protagonista realiza movimientos que para muchos pueden ser desubicados o anormales; y en esto mismo reside su diferenciación con los demás. Por ejemplo, en uno de sus contactos iniciales, pudo ofrecerse a acompañar a Cordelia y a una amiga para aprovechar y pasar más tiempo con ella pero no lo hace. Escribe en su diario:

Pude haberles ofrecido mi compañía, pero no me agradaba aparecer en seguida como caballero, pues comprendí que nada podría lograr bajo ese aspecto.

“Hoy la vi tres veces en el camino… pero no me aprovecho de eso para provocar encuentros con ella”

y

“Y al encontrarla yo me voy y paso de su lado con la mayor indirerencia”

El protagonista se mostraba en absoluto control de su situación. Por lo menos por fuera. Así que por lo visto, su labor al seducir era hacer que Cordelia perdiera ese control sobre sí misma:

“Lo primero que se debe hacer, es llevarla al punto en que no conozca más que una tarea: la de abandonarse por completo al amado.”

Otra estrategia muy radical e interesante del protagonista, ya que conoce y ha estudiado a Cordelia es la de crear en ella un fastidio y un desencanto hacia el amor. El protagonista planea permitir que un hombre la corteje, “un hombre digno de atención, de naturaleza amable, pero insuficiente en las exigencias de Cordelia”. Johannes se encarga de buscar a este enamorado que prepare el camino para él y lo encuentra, un joven apuesto, simpático y algo tímido y, que de hecho, ya se encontraba enamorado de ella.

Lo que sigue es magistral: se hace amigo de él, lo convence de buscar el amor de Cordelia, éste fracasa y despierta en Cordelia una insatisfacción que permite que Johannes entre en acción.

Ahora Eduard, el pobre hombre que es víctima del plan de Johannes hace el intento de conquistar a Cordelia mientras Johannes, como amigo en común y amigo de la tía de Cordelia, a la cual, por cierto, ya logró encantar.

Si un hombre se presenta en el papel galanteador, despierta sospechas y provoca resistencias; en cambio, yo estoy libre de todo eso: no hay la menor desconfianza hacia.

Y una vez dentro de la vida de Cordelia, Johannes se encarga de tratarla como niña y mostrarse como un viejo solterón, aburrido para que Cordelia se fastidie y termine odiándolo. Sigue jugando a ser indirecto. Muy indirecto.

La historia marca también un contraste entre las conversaciones de Johannes y la tía y Eduardo y Cordelia. Las primeras eran apasionadas e interesantes y las segundas eran aburridas y monocromáticas. De esa forma Johannes empieza a enviarle mensajes a Cordelia ya que alcanzaba a escuchar esas conversaciones a lo lejos. No es de dudar que ante esto, la tía termina convirtiéndose en fanática del protagonista.

“Hoy he recogido el fruto de un rumor que yo mismo sembré: que estoy enamorado de una joven”

“¿De qué valdría jovencita, caer en manos de un marido imbécil?”

El final

Johannes logra comprometerse con Cordelia y después ella es quien termina ese compromiso. Dejo esto y el final a libre interpretación…

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